Amo las historias más que las palabras (y estoy bien con ello)
¿Cómo sabes si un libro es ‘bueno’? Esta es una pregunta que me he hecho desde hace más de 15 años, especialmente desde que comencé a documentar mis lecturas y mis opiones a través del blog y en bookstagram. Aunque no soy una crítica profesional, te empiezas a preguntar estas cosas porque incluso al dar tu opinión necesitas una especie de marco de referencia. ¿Cómo juzgas un libro? ¿Qué significa que esté mal escrito? ¿Qué pasa si identificas las falencias estructurales pero… te hizo llorar y reír? ¿Qué pasa si está ‘impecable’, pero te aburrió hasta más no poder?
Hace poco hallé la respuesta a cómo me siento respecto a este tema, gracias a una intervención de Mariella Manrique (@conmariellamanrique) en un conversatorio sobre literatura juvenil. Alguien preguntó sobre cómo encontrar historias con calidad literaria, y en su respuesta, ella habló de esta distinción de las palabras y las historias (Ella sí que ama las palabras y me parece genial).
Ése fue un momento ¡Ajá! para mí. ¡Eso es! Amo más las historias que las palabras. Si la historia es buena y funciona, me doy por bien servida. Les cuento más sobre cómo afecta mis opiniones sobre la comunidad lectora, el ‘elitismo literario’, los libros de wattpad, y más.
El argumento de la calidad literaria
En 2020, como chica de 20 años, tenía una indignación significativa hacia cuánto subestimaban la literatura juvenil. Pero ahora tengo un panorama más amplio. La superioridad en la comunidad lectora sigue muy presente. Pero no son solo las historias para jóvenes las afectadas.
No me cites, pero el patrón que veo es que la literatura de no ficción suele ser elevada a tener un valor percibido un poco más alto por el hecho de que podrías llevarte conocimiento nuevo. Fair. Quienes prefieren no ficción, pero por alguna razón se sienten superiores por ello, han mencionado que la ficción es para los raritos que quieren escapar la realidad y leen por entretenimiento.
Su argumento: La no ficción es mejor, porque te enseña algo. La ficción no existe, así que no sirve.
Dentro de la ficción también tienes los que prefieren los clásicos, los que solo leen literatura latinoamericana, los que leen thrillers, o simplemente los que leen todo menos romance y fantasía, y peor ambos juntos (el romantasy es una táctica de marketing, calmémonos todos), y se caen para atrás si es romantasy juvenil.
Su argumento: Los libros de romance, fantasía, y las historias juveniles:
- Son tramas simplistas, hechas para mentes que evaden lo complejo
- Apelan a los ensueños de mujeres jóvenes -así que por ende, no pueden ser tomadas en serio
- Contemplan escenarios demasiado no realistas
- Se basan en lo que es popular en vez de explorar temas reales
- Son lecturas introductorias -esta bien para empezar pero tienes que upgrade a ‘lo bueno’
Nota de la autora: Excuse my french pero obviamente todo eso es una estupidez. Debería hacer un blog desmintiendo todo esto porque si lo incluyo acá me desvío del tema jesus.
No creo que un libro tenga que ser un ejercicio mental para ser bueno, no creo que tenga que enseñarme algo nuevo, o que tenga que inventar el agua tibia, ser único, o que tenga que estar escrito impecablemente. Siempre me he guiado por la idea de que un libro es bueno cuando me hace sentir algo, me hace ver el mundo desde una perspectiva distinta.
Pero, hay libros ‘malos’, ¿no? Sin duda que sí, porque yo misma me he encontrado con unas joyitas que son una afrenta a todo lo bueno. Sin exagerar. ¿Así que cómo mismo es?
Encontrarme del otro lado del argumento: No me gustan los libros de Wattpad
En algún momento casi me convierto en lo que juré destruir. Sí, fui muy crítica sobre los ‘libros de wattpad’ –en mi mente, porque qué feo es eso de juzgar a la gente por lo que le de la gana de leer. Pero realmente, hay muchos libros que les daría 1 star -wattpad o no.
Me encontré pensando:
- ¿Por qué les gusta tanto esos libros?
- Están escritos pésimo
- Tienen la profundidad de un charco de agua
- Algunos están siendo agresivamente marketeados a una audiencia muy impresionable
- Porfavor, ven para acá que te recomiendo un buen libro
Mis opiniones son una mezcla de criterios. Si los analizo con más detenimiento, puedo ver que hay cosas que son solo una opinión, cosa mía, o cosa de los lectores mas bien; y hay cosas observables, cuantificables, y muy juzgables (¿esa es una palabra, right?).
Dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo: Considero que hay un trabajo de edición fuerte que les falta a estas historias publicadas, pero también -si está conectando con los lectores… entonces algo bueno debe estar haciendo la historia, ¿no es verdad?
Palabras vs Historia
Cuando Mariella hizo esa distinción entre amar las palabras y amar las historias, entendí por qué llevaba tantos años dando vueltas alrededor de esta pregunta y todo lo que implicaba mi postura.
Yo amo las palabras, no me malentiendas. Escribo, después de todo. Puedo apreciar una frase PEPA, una buena metáfora o un autor que claramente sabe hacer cosas con el lenguaje con una habilidad que les envidio. Es un arte precioso.
Pero amo mucho más las historias.
Las historias son organismos complejos. Un montón de cosas deben estar bien hechas, para que el conjunto, resulte en una historia que funcione. Y ¿qué significa que una historia funcione?
Eso es lo fascinante. Depende.
Depende de qué quería hacer la historia, qué tanto lo logró, y cómo me sentí sobre ello.
No es tan fácil de pick apart. Claro, hay una teoría y una ciencia sobre las historias, pero puedes seguir cada regla y… nada. O puedes romperlas todas y tener una obra maestra revolucionaria.
Cuando juzgo un libro, lo hago (por su portada primero porque duh), por cómo está escrito -después de 15 años sé una cosa o dos sobre las palabras, -pero también por qué tan bien hecha está la historia.
La calidad literaria existe, pero no puede depender solo de la estructura de las frases y la complejidad del lenguaje. Porque estaríamos negando una verdad fundamental sobre por qué leemos, y por qué escribimos. Algo que no se puede cuantificar o poner en una escala. Las historias nos transportan, nos inspiran, nos cambian la vida.
Estaría muy bueno que antes de juzgar la impresión de otros sobre historias que no consideramos buenas, nos preguntemos mas bien ¿qué fue lo que encontraron en esta historia, que yo no? Es una conversación más interesante.
PD: Aún creo que a muchos libros populares hoy en día les vendría bien un bolígrafo rojo. Porfavor exijan calidad de palabra también a sus autores favoritos. Si estamos pagando, pues nos merecemos buenas historias, bien escritas.





